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Trucos:



Formatear y montar un disco duro USB

Para almacenar ficheros (por ejemplo, las descargas de Transmission) viene muy bien utilizar un disco duro externo USB (ya sea un HD o un SSD). Haciéndolo, evitaremos saturar la tarjeta SD tanto de datos como de carga de trabajo, aparte de poder llevar los ficheros de un ordenador a otro sin tener que apagar la Raspberry. Veamos el proceso para montar un HD/SSD en ella y hacer que se monte luego automáticamente cada vez que iniciemos el sistema.

Lo primero que tenemos que hacer es conectar el HD a uno de los puertos USB y averiguar el nombre del dispositivo, es decir, el nombre que le asigna Linux (Raspbian en este caso). Lo haremos con este comando:

sudo fdisk -l

Al final (en la parte de abajo de la pantalla) aparecerá el nombre. Si no tenemos ningún otro dispositivo USB conectado, muy probablemente será /dev/sda1.

A continuación formatearemos el diso duro. Para usarlo con Raspbian (o cualquier otra distribución de Linux) lo mejor es hacerlo con el sistema de ficheros ext4. Podemos realizar esto fácilmente desde la propia consola de comandos con la siguiente orden:

sudo mkfs.ext4 /dev/sda1

Concluido el formateo, hay que crear un punto de montaje para nuestro HD, que será la carpeta desde la que accederemos a él. Para ello, crearemos un carpeta llamada, por ejemplo, hdusb dentro del directorio /media:

cd /media
sudo mkdir hdusb

En este momento ya podemos montar el disco duro en dicha carpeta con el comando sudo mount /dev/sda1 /media/hdusb. Pero para no tener que hacer esto cada vez que iniciemos el sistema, lo mejor es conseguir que se monte automáticamente al arrancar la Raspberry. Para hacerlo, tenemos que modificar el fichero /etc/fstab:

sudo nano /etc/fstab

Añadiremos al final del mismo una nueva línea, en la que indicaremos el nombre del dispositivo, la carpeta de montaje y el sistema de ficheros usado. La línea debe quedar así (los espacios se insertan con el tabulador):

/dev/sda1    /media/hdusb    ext4    defaults     0	 0

Guardamos el fichero (Ctrl+o, Intro, Ctrl+x) y reiniciamos el sistema:

sudo reboot

A partir de ahora, cada vez que el sistema se inicie, el disco duro se montará automáticamente en la carpeta indicada.

Una vez hecho lo anterior, ya podemos crear todas las subcarpetas que necesitemos dentro de la carpeta /media/hdusb. Para hacerlo, nos situamos en ella y creamos, por ejemplo, una carpeta para descargar ficheros torrents. Finalmente, le damos todos los permisos a dicha carpeta:

cd /media/hdusb
sudo mkdir torrents
sudo chmod 777 torrents

Usar el formato NTFS de Windows

Formatear el HD en ext4 tiene el problema de que dicho formato no es reconocido por Windows, de manera que no podremos extraer el dispositivo y conectarlo en el PC con Windows para, por ejemplo, copiar archivos directamente. Para solucionar esto podríamos usar FAT32, pero este formato es antiguo y no acepta ficheros de más de 4 GB. Lo ideal entonces, si queremos usar el pendrive en el sistema operativo de Microsoft, es formatearlo en NTFS, bien con la herramienta GParted de Linux o desde el propio Windows.

Para hacerlo desde la propia Raspberry, antes hay que instalar el paquete ntfsprogs:

sudo apt install ntfsprogs

Y entonces ya podremos proceder al formateo:

sudo mkfs.ntfs /dev/sda1

Una vez formateado el disco duro con el nuevo formato, debemos instalar después en la Raspberry el paquete que le permitirá trabajar con el sistema de ficheros NTFS:

sudo apt install ntfs-3g

Luego tendremos que modificar adecuadamente el fichero /etc/fstab para adaptarlo al nuevo formato del HD. Por lo tanto, cambiaremos la línea

/dev/sda1    /media/hdusb    ext4    defaults     0	 0

por esta otra:

/dev/sda1    /media/hdusb    ntfs-3g    defaults   0	  0

Lo guardamos con la modificación hecha (Ctrl-o, Intro, Ctrl+x) y reiniciamos la Raspberry:

sudo reboot

Recordemos que habrá que crear de nuevo la carpeta torrent en el disco duro y otorgarle todos los permisos:

cd /media/hdusb
sudo mkdir torrents
sudo chmod 777 torrents



Hacer backup de la tarjeta SD en Windows

Cuando tengamos la Raspberry configurada a nuestro gusto y todo funcione correctamente, es el momento perfecto de hacer un backup o copia de seguridad de la tarjeta SD. Así, si el sistema deja de funcionar bien o la tarjeta se estropea, podremos coger otra SD y volcar en ella la copia de seguridad, de manera que en unos minutos tendremos nuestro sistema funcionando de nuevo a la perfección.

Para ello emplearemos la utilidad Win32 Disk Imager, la misma con la que creamos la imagen del sistema Raspbian en la tarjeta SD, y cuyo aspecto es el siguiente:

El proceso completo, paso a paso, lo haremos del siguiente modo:

  1. 1.) Insertamos la tarjeta SD de la Raspberry en el lector de tarjetas de nuestro PC.
  2. 2.) Creamos un fichero vacío con extensión img (por ejemplo, backupSD.img) en una carpeta del PC.
  3. 3.) Arrancamos el programa Win32 Disk Imager como administrador. Nos aparecerá la ventana de la aplicación, igual a la de la imagen anterior.
  4. 4.) En Device seleccionamos la letra de la unidad de la tarjeta SD. ¡Atención! Comprueba muy bien que has elegido correctamente la letra de la unidad o podrás formatear por error el disco duro.
  5. 5.) En Image File seleccionamos el fichero con extensión img que hemos creado en el paso 2.
  6. 6.) Pulsamos en el botón Read y empezará el proceso de copia de la imagen de la tarjeta SD en el fichero.
  7. 7.) Terminado el proceso, pulsamos en Exit para salir del programa.
  8. 8.) Ya sólo nos queda desmontar el lector y extraer la tarjeta SD.

En el fichero backupSD.img tendremos guardada ahora una imagen de la tarjeta SD tal y como estaba en el momento de hacer el backup, lista para recuperarla cuando lo necesitemos.



Hacer backup de la tarjeta SD desde la RasPi

Para quien use Linux habitualmente, en lugar de Windows, realizar una copia de seguridad de la tarjeta SD, con el sistema ya instalado y configurado a nuestro gusto, es una tarea aún más fácil y rápida. Realizaremos la copia en un pendrive conectado a la RasPi y montado en /media/pen. En él hemos creado un directorio llamado backups para guardar las copias de seguridad. El proceso lo haremos desde la propia Raspberry, sin necesidad de salir de Raspbian, y en sólo dos pasos:

Primero forzamos el desmontaje de las dos particiones de la tarjeta SD:

sudo umount -l /dev/mmcblk0p1 && sudo umount -l /dev/mmcblk0p2

Y luego hacemos el backup propiamente dicho. Para ello emplearemos el comando dd, que usa varios argumentos: if (el origen de la copia), of (el destino) y bs (el tamaño de los bloques):

sudo dd if=/dev/mmcblk0 of=/media/pen/backups/raspbian.img bs=1M

El proceso no muestra nada por pantalla y puede tardar bastante, dependiendo de la capacidad de la tarjeta SD. Para ver su evolución, podemos abrir otra sesión de SSH y escribir este comando:

sudo watch -n 10 kill -USR1 `pidof dd`

Entonces, en la primera sesión, el comamdo dd ya comenzará a mostrar la evolución del proceso de copia.

Una vez terminado, en el directorio /media/pen/backups tendremos una copia de seguridad del sistema (raspbian.img), lista para usar cuando la necesitemos. Para recuperarla, sólo tendremos que realizar de nuevo los dos pasos anteriores, teniendo en cuenta que en el segundo el proceso será inverso:

sudo umount -l /dev/mmcblk0p1 && sudo umount -l /dev/mmcblk0p2
sudo dd if=/media/pen/backups/raspbian.img of=/dev/mmcblk0 bs=1M



apt upgrade y los paquetes retenidos

Algunas veces, cuando actualizamos el sistema operativo Raspbian mediante los comandos

sudo apt update
sudo apt upgrade

obtenemos un mensaje que nos indica que ciertos paquetes están retenidos:

Los siguientes paquetes se han retenido:
[lista de paquetes]

Esto significa que hay una versión del kérnel lista para actualizarse. Sin embargo, para hacerlo no basta con ejecutar apt upgrade. La solución es teclear el siguiente comando para actualizar completamente la distribución:

sudo apt dist-upgrade

Hecho esto, ya no tendremos ningún paquete retenido.



Conexión SSH mediante clave pública

Ya que habitualmente nos conectamos a la Raspberry Pi por medio de SSH, puede que nos interese hacerlo sin tener que recordar y teclear cada vez la contraseña. El truco consiste en generar un par de llaves (o claves), pública y privada, y copiar la primera en la RasPi, de manera que tenga constancia permanente de nuestra identidad y no nos pida la contraseña en cada conexión.

Si utilizamos alguna versión de Linux o de OSX en nuestro PC, el que usamos habitualmente para conectarnos por SSH, podremos generar las dos claves desde el mismo y enviar la clave pública a la Raspberry. Lo haremos de esta forma:

cd .ssh
ssh-keygen -b 2048 -t rsa -f id_rsa -P ""
ssh pi@192.168.1.33 < ~/.ssh/id_rsa.pub 'mkdir -p .ssh && cat >> .ssh/authorized_keys'

En las líneas anteriores lo que hemos hecho es ir al directorio oculto .ssh de nuestro PC, generar un par de claves RSA de 2048 bits y luego enviar a la Raspberry (cuya IP local es 192.168.1.33) la clave pública. A partir de ahora, para acceder por SSH, sólo tenemos que escribir esto:

ssh pi@192.168.1.33

y ya no será necesario escribir la contraseña.



Varias terminales en una sola pantalla

Cuando trabajamos en la terminal, con la línea de comandos, es muy útil tener la posibilidad de usar varias terminales al mismo tiempo. Esto podemos hacerlo de varias formas: por ejemplo, abriendo varias sesiones de SSH. Pero hay una forma mejor y más práctica: instalar la utilidad tmux, que es lo que se denomina un multiplexor de terminales. Con ella podemos dividir la pantalla de nuestra terminal en varias terminales más pequeñas, crear nuevas pantallas (o ventanas) que contengan, a su vez, varias terminales y saltar de una a otra con una simple combinación de teclas.

Así pues, vamos a instalar esta utilidad:

sudo apt install tmux

Una vez terminada la instalación, ya tenemos tmux listo para usar. Lo lanzamos:

tmux

y lo usamos empleando la combinación de teclas Ctrl+b seguida de otra tecla. He aquí las más comunes:

Ctrl+b %  ->  divide en horizontal 
Ctrl+b "  ->  divide en vertical  
Ctrl+b o  ->  cambia de una a otra  
Ctrl+b flechas  ->  cambia a la terminal donde apunte la flecha  
Ctrl+b x  ->  cierra una terminal [abajo, izquierda, aparece (y/n)]
Ctrl+b c  ->  crea una nueva ventana
Ctrl+b p  ->  vuelve a la ventana anterior
Ctrl+b n  ->  pasa a la ventana siguiente
Ctrl+b &  ->  cierra ventana actual [abajo, izquierda, aparece (y/n)]

Este es el resultado de dividir una pantalla en cuatro terminales:




Enviar correos desde la línea de comandos

Ya que utilizamos la Raspberry casi siempre en modo texto, puede que en algún momento nos interese enviar un correo a alguien sin tener que cambiar al modo gráfico, sino haciéndolo directamente desde la propia línea de comandos. Pues bien, podremos hacerlo fácilmente en dos pasos. Primero instalamos estos dos paquetes:

sudo apt install ssmtp
sudo apt install mailutils

En segundo lugar editamos el fichero de configuración:

sudo nano /etc/ssmtp/ssmtp.conf

y comprobamos que están presentes estas cinco líneas (las que no estén las añadiremos al final del fichero):

AuthUser=tudirección@gmail.com
AuthPass=tucontraseña
FromLineOverride=YES
mailhub=smtp.gmail.com:587
UseSTARTTLS=YES

En las dos primeras líneas debemos poner, lógicamente, los datos de nuestra cuenta. Y si la dirección de correo que vamos a usar no es de Gmail, cambiaremos las dos últimas líneas por los valores que correspondan.

Guardamos los cambios (Ctrl+o, Intro, Ctrl+x) y a partir de ahora, cuando queramos enviar un correo, sólo tenemos que teclear lo siguiente:

echo "Texto del mensaje" | mail -s "Asunto" usuario@dominio.com

Si necesitamos enviar un mensaje más extenso, que incluya saltos de línea, tendremos que crear un archivo con el editor de textos. Por ejemplo:

nano correo.txt

Escribimos en este archivo el contenido del mensaje y lo guardamos. Ahora lo enviamos así:

cat correo.txt | mail -s "Asunto" usuario@dominio.com

Sea cual sea el método elegido, si además deseamos enviar el correo a varios destinatarios, sólo tenemos que separar, al final, las distintas direcciones de email por comas.



Reproducir vídeos desde la terminal

oxmplayer es un reproductor multimedia que se puede ejecutar desde la línea de comandos, lo que nos permite utilizarlo también desde una conexión SSH. Es capaz de reproducir vídeo en calidad 1080p. Puesto que viene preinstalado en Raspbian, no es necesario instalar nada, sólo ejecutarlo. Lo que sí tenemos que hacer es ampliar la memoria de la GPU a al menos 64 MB. Para ello, ejecutamos la herramienta de configuración del sistema:

sudo raspi-config

Nos desplazamos a Avanced Options - Memory Split y ahí hacemos el cambio.

Lo habitual será que queramos ver los vídeos o las películas en una TV o en un monitor (con altavoces incorporados) conectados al puerto HDMI de la Raspberry, así que esto será lo que debemos escribir para conseguirlo:

oxmplayer -o hdmi [path/ruta del archivo]

También podemos reproducir vídeos en streaming desde Internet:

oxmplayer [URL del servicio RTMP]

Estas son las teclas más usuales para manejar el reproductor:

j		# anterior canal de audio
k		# siguiente canal de audio
n   		# anterior idioma de subtítulos
m		# siguiente idioma de subtítulos
s		# cambiar subtítulos
[espacio]	# pausar/reanudar
-		# bajar volumen
+  		# subir volumen
<-		# retroceder 30 segundos
->		# avanzar 30 segundos
q		# cerrar el reproductor



Encender un ordenador con Wake on LAN

Si disponemos en casa de un PC al que necesitamos acceder de vez en cuando para guardar o descargar cosas, tenerlo encendido las 24 horas supondría un gasto energético elevado e innecesario. La solución más fácil y eficiente sería arrancarlo sólo cuando necesitemos acceder a él. Si estamos en casa, eso lo podemos hacer fácilmente. El problema es hacerlo a distancia, cuando estamos fuera de casa. Para realizarlo de este último modo necesitamos recurrir a Wake on LAN, que nos permite encender un ordenador por medio de su propio adaptador de red Ethernet. Aunque esto es posible hacerlo desde Internet (a través de una app del móvil, por ejemplo), resulta algo problemático, pues depende de ciertas características del router que no todos ellos poseen. Así pues, para obviar dichas complicaciones, lo haremos desde otro dispositivo de nuestra red local (LAN), como por ejemplo una Raspberri Pi.

Para llevar a cabo esta tarea de la forma indicada es preciso hacer tres cosas :

  1. 1.- Raspberry Pi: tener la RasPi siempre conectada (algo que podemos permitirnos debido a su bajo consumo energético) y accesible desde Internet.
  2. 2.- BIOS: que el ordenador que deseamos arrancar tenga la posibilidad de encendido a través de Wake on LAN y habilitar dicha opción en la BIOS del dispositivo. Para lograr esto, normalmente habrá que cambiar dos opciones en la BIOS: primero, dentro del apartado ACPI o AHCI, activar el encendido de los dispositivos PCIe; en segundo lugar, habilitar el arranque mediante LAN.
  3. 3.- Sistema Operativo: en el caso de que el PC que deseamos encender a distancia use Linux, no es necesario hacer nada más. En cambio, con Windows la cosa se complica. En este caso iremos al Panel de Control - Administrador de dispositivos - Adaptadores de red. Elegimos el adaptador Ethernet y con el botón derecho abrimos sus Propiedades. En la pestaña Opciones avanzadas buscamos una opción que diga "Activación con LAN apagado", "Reactivar con Magic Packet", "Remote wake-up", "Power up by LAN"... (o algo similar, dependiendo del fabricante del dispositivo) y la activamos. Luego vamos a la pestaña Administrador de energía y marcamos las casillas "Permitir que este dispositivo reactive el equipo" y "Permitir un Magic Packet para reactivar el equipo". Aceptamos y salimos.

Habiendo tenido en cuenta todo lo anterior, para enviar paquetes Wake on LAN deberemos instalar en la Raspberry el servicio correspondiente que se encargue de ello:

sudo apt install wakeonlan

El uso de este sistema es muy sencillo: accedemos a la RasPi por SSH y le pasamos la dirección MAC del ordenador de nuestra LAN que queremos encender. Entonces la Raspberry mandará un "paquete mágico" (magic packet) vía broadcast que será recibido por la máquina destino y se procederá a su arranque. Por ejemplo:

wakeonlan 0e:61:a2:37:4c:5f

En el caso de Linux, para conocer la dirección MAC de los adaptadores de red que posee un ordenador, podemos escribir el comando ifconfig.



Cron: el programador de tareas de Linux

Cron es un demonio (daemon) que funciona en segundo plano y ejecuta tareas automáticamente en un tiempo especificado por el usuario. Dichas tareas o trabajos (jobs), definidas generalmente en forma de scripts, se especifican en un fichero de texto llamado crontab. Cada usuario del sistema posee su propio fichero crontab.

Veamos su funcionamiento mediante un ejemplo. Vamos a crear un script para que Raspbian se actualice automáticamente cada cierto tiempo. Para ello, en el directorio del usuario (/home/pi) creamos un fichero llamado update.sh:

nano update.sh

Dentro del mismo escribimos lo siguiente:

#!/bin/bash
sudo apt update
sudo apt upgrade -y

Lo guardamos y a continuación le damos permisos de ejecución:

chmod u+x update.sh

Ahora lo añadimos como una nueva tarea de cron mediante la edición del fichero crontab:

crontab -e

Justo al final del fichero de texto que nos ha aparecido incluimos una línea para ejecutar nuestro script:

# m h dom mon dow       command
0 10 * * * /home/pi/update.sh

Una vez guardado el fichero, reiniciamos cron:

sudo service cron restart

Ahora tendremos una tarea que se ejecutará todos los días a las 10 de la mañana. Y para entender el funcionamiento de los 5 elementos (0 10 * * *) que hemos incluido al comienzo de esa línea, es preciso observar este esquema:

Podemos ver que, de izquierda a derecha, el significado de cada uno de esos 5 elementos es el siguiente:

min: minuto
hou: hora
dom: día del mes
mon: mes
dow: día de la semana

Podríamos cambiar la hora o los días en que queremos que se actualice el sistema operativo; para ello realizaremos las modificaciones oportunas, como en los siguientes ejemplos:

30 9 * * * /home/pi/update.sh

Así, en lugar se ejecutarse todos los días a las 10, lo haría a la 9 horas y 30 minutos.

0 13 * * 5 /home/pi/update.sh

Ahora la ejecución se llevaría a cabo todos los viernes (día 5 de la semana) a las 13 horas.

45 23 28 * * /home/pi/update.sh

Con la línea anterior, se ejecutaría el día 28 de cada mes a las 23 horas y 45 minutos.

0 22 * * 1 /home/pi/update.sh

En este último caso el sistema se actualizará los lunes (día 1 de la semana) a las 10 de la noche.


Intervalos de tiempo

Para indicar intervalos de tiempo se utilizan 3 caracteres especiales:

la coma		(,)   	separa una lista
el guión	(-)	indica un rango 
la barra	(/) 	cada cierto tiempo

Veamos algunos ejemplos:

0 10,15,19 * * * /home/pi/update.sh

El script se ejecutará a las 10, a las 15 y a las 19 horas todos los días.

0 22 * * 1-5 /home/pi/update.sh

Ahora lo hará a las 10 de la noche de lunes a viernes (días 1 al 5 de la semana).

0 */4 1,15 * * /home/pi/update.sh

Se ejecutará cada 4 horas los días 1 y 15 de cada mes.

*/45 * * * * /home/pi/update.sh

En este caso, la ejecución será cada 45 minutos.

0 9-23/2 * * 1,3,5 /home/pi/update.sh

Por último, lo hará cada 2 horas (entre las 9 y las 23 horas) los lunes, miércoles y viernes.


Comandos específicos

  1. @reboot: se ejecuta en cada inicio del sistema.
  2. @yearly: se ejecuta una vez al año (0 0 1 1 *).
  3. @monthly: se ejecuta una vez al mes (0 0 1 * *).
  4. @weekly: se ejecuta una vez a la semana (0 0 * * 0).
  5. @daily: se ejecuta una vez al día (0 0 * * *).
  6. @hourly: se ejecuta una vez a la hora (0 * * * *).



Aumentar el tamaño de la memoria swap

La memoria swap (o memoria de intercambio, en español) la utiliza el sistema operativo, a modo de memoria auxiliar, cuando ha agotado toda la memoria RAM del sistema, reservando para ello una parte del espacio de la tarjeta microSD. Raspbian, por defecto, sólo reserva 100 MB para este propósito. Esta cantidad es suficiente para la mayoría de los casos; pero en ocasiones, si instalamos muchas aplicaciones en nuestra Raspberry, puede quedarse escasa.

Para aumentar su tamaño editamos el correspondiente fichero de configuración:

sudo nano /etc/dphys-swapfile

Buscamos la línea CONF_SWAPSIZE=100 y escribimos al final la cantidad de memoria (en MBs) que deseemos. Por ejemplo:

CONF_SWAPSIZE=512

Para aplicar los cambios, podemos reiniciar el sistema (sudo reboot) o bien actualizar la propia swap. Si optamos por esto último, haremos lo siguiente:

sudo dphys-swapfile setup
sudo dphys-swapfile swapon

Comprobamos que los cambios se han aplicado correctamente con este comando:

cat /proc/meminfo | grep Swap

Con lo que obtendremos algo similar a esto:

SwapCached:                        0 kB
SwapTotal:                  524284 kB
SwapFree:                   524284 kB

Otra forma de comprobarlo es mediante el comando free, que nos muestra tanto el uso de la memoria RAM como de la memoria swap.



Poner el disco duro en suspensión

Si conectamos un disco duro externo a la Raspberry, tal y como explicamos más arriba, a no ser que la caja posea un mecanismo para poner el HD en estado de suspensión pasado un cierto tiempo, lo normal es que el disco permanezca continuamente en movimiento, incluso cuando no se está haciendo uso de él, lo que supone un gasto de energía innecesario. Para evitar esto, podemos instalar una utilidad que se encargue de llevar a cabo este proceso:

sudo apt install hdparm

hdparm posee una larga lista de parámetros que se pueden utilizar. Podemos verlos todos aquí. Según se observa, el parámetro -S es el que establece el tiempo de espera antes de poner la unidad en suspensión (standby o spindown). Al usarlo, a continuación debemos añadir un valor numérico que determinará cuál será el tiempo de espera (durante el que no hay actividad del disco) antes de ponerlo en suspensión para ahorrar energía. Seguido de este número vendrá el nombre de la unidad de disco a la que queremos que se aplique (que podemos averiguar previamente con el comando sudo fdisk -l). Por ejemplo:

sudo hdparm -S 60 /dev/sda

La codificación del valor de tiempo de espera es bastante peculiar. El valor 0 significa que el tiempo de espera está deshabilitado y, por consiguiente, el dispositivo no entrará automáticamente en standby. Los valores del 1 al 240 especifican múltiplos de 5 segundos, produciendo tiempos de espera de entre 5 segundos y 20 minutos. Los valores del 241 al 251 indican unidades con intervalos de 30 minutos, cuyos tiempos de espera van desde los 30 minutos a las 5,5 horas. El resto de valores son especiales. Todos ellos podemos verlos en este listado.

Para no tener que escribir el comando anterior cada vez que arranquemos nuestra Raspberry, lo mejor es ponerlo en el fichero de configuración de hdparm para que quede establecido de forma permanente. Así que editamos dicho fichero:

sudo nano /etc/hdparm.conf

y, al final del mismo, escribimos lo siguiente:

/dev/sda {
    spindown_time = 120
}

Como vemos, la sintaxis es diferente a cuando lo usamos directamente desde la línea de comandos. Aquí no se usa el parámetro -S, sino spindown_time, que en este ejemplo le hemos asignado un valor de 120, lo que equivale a 10 minutos de espera (120x5=600 segundos, que son 10 minutos).

Ya sólo nos queda reiniciar el sistema para que se active el servicio:

sudo reboot



Mover el SO a un dispositivo USB

La Raspberry está diseñada para funcionar con el sistema operativo instalado en el lector de tarjetas microSD que incorpora. Pero podemos lograr que Raspbian se ejecute también en un dispositivo USB. Para ello es necesario hacer una serie de modificaciones. Técnicamente lo que tenemos que hacer es cambiar de sitio la partición /dev/root de nuestro sistema (que se encuentra en la partición 2 de la tarjeta microSD) para que resida en el dispositivo USB externo. Lo haremos siguiendo estos pasos:

  1. 1.) Si ya tenemos una tarjeta microSD con el SO configurado y funcionando, vamos al paso 2. Si no es así, instalamos el SO en la tarjeta como se explica aquí, sin olvidar añadir después el fichero vacío ssh en la partición boot.
  2. 2.) Insertamos la tarjeta en la Raspberry; conectamos a ella el dispositivo USB (Pendrive, HDD o SSD), la encendemos y accedemos por SSH (como también explicamos aquí).
  3. 3.) Escribimos el siguiente comando:
    sudo fdisk -l
    y nos aparecerá algo parecido a esto:

    En la imagen, /dev/mmcblk0p2 es donde se halla ahora el sistema operativo, mientras que /dev/sda es la unidad USB que hemos conectado.
  4. 4.) Vamos a preparar nuestro USB externo para copiar en él el sistema operativo, así que tecleamos esto:
    sudo fdisk /dev/sda
    En la línea de comandos pulsamos p para ver la lista de particiones y obtendremos esta imagen:

    Pulsamos d para borrar la primera partición (/sda1). Si hay más particiones, repetimos el proceso para borrarlas todas.
  5. 5.) A continuación pulsamos n para crear una nueva partición, luego p para que sea una partición primaria y finalmente pulsamos Intro dos veces para aceptar los sectores inicial y final propuestos, con lo que la partición ocupará todo el espacio disponible en la unidad externa:

  6. 6.) Y para salir y guardar los cambios, pulsamos w.
  7. 7.) Ahora formatearemos la partición que hemos creado:
    sudo mkfs.ext4 /dev/sda1
  8. 8.) Crearemos una carpeta en el directorio /media en la que montar la unidad USB:
    sudo mkdir /media/hdd
    Como en nuestro caso se trata de un disco duro, la hemos llamado hdd, pero podemos usar cualquier nombre que resulte identificativo.
  9. 9.) Montamos la partición en su carpeta:
    sudo mount /dev/sda1 /media/hdd
  10. 10.) Copiamos el contenido de la partición root (/) de la tarjeta microSD en la carpeta donde hemos montado la unidad USB:
    sudo rsync -avx / /media/hdd
  11. 11.) Editamos este fichero:
    sudo nano /boot/cmdline.txt
    y justo al final de la única línea que contiene, añadiremos este fragmento de texto:
    root=/dev/sda1 rootfstype=ext4 rootwait
    Truco: Si alguna vez deseamos volver a usar el SO desde la tarjeta, simplemente podemos colocar el anterior código en una segunda línea poniendo el carácter del comentario (#) delante.
  12. 12.) Guardamos los cambios y reiniciamos la Raspberry:
    sudo reboot
    Con el comando df -h podremos ver que el SO (/dev/root) se encuentra ahora en la unidad USB, que se corresponde con la raíz /, mientras que la tarjeta microSD (/dev/mmcblk0p1) contiene la partición de arranque /boot.

Como el disco duro externo incluye ahora la partición donde está instalado Raspbian, es necesario que este dispositivo esté siempre conectado a la placa. Y lo mismo ocurre con la tarjeta microSD: hay que tenerla insertada para que se pueda realizar el arranque, pues la partición /boot, como hemos comprobado, se encuentra en la tarjeta.